Extraído de un texto de Anubuddha:

Namasté [email protected]!

Honro de una forma amorosa la consciencia que reside dentro de ti y lo que vamos a compartir en esta gran experiencia durante los próximos días.

La experiencia de 21 días de OSHO/ARUN YOGA ha sido creada pensando en el grupo de estudiantes de la Formación Profesional de ARUN TACTO CONSCIENTE en el Instituto de Osho en Uta. Pero todo el mundo es bienvenido, incluso sin experiencia previa. Hasta ahora hay alrededor de 200 amigos distribuidos en distintas partes del planeta participando de este viaje meditativo!

Esto va a ser una profunda visión del campo energético humano, así que será una “inmersión total” y requiere de tu totalidad…significa que durante estos 21 días serás motivado a abrir y estirar tu cuerpo, mente, sensaciones y espíritu..así que disfrutemos el “estiramiento”, y el primer estiramiento suave es leer esto atentamente…..

¿Qué es Yoga? Yoga es un rico y multidimensional entendimiento del campo energético humano y la consciencia, con muchas ramificaciones que tienen que ver con ciertos aspectos de nuestra vida.

Yo me enamoré del Yoga desde el primer momento que empecé a practicarlo el inolvidable “verano del 73”, la primera cosa que escuché sobre el Yoga en aquél momento fue que “un auténtico yogui o yoguini está preparado para cuidarse a través de sus limpiezas internas y externas, comparte cualquier cosa con una actitud amorosa, desarrolla y profundiza en la conciencia de la respiración, aprende a abrir canales sutiles de  energía física y psíquica y es capaz de observar los movimientos sutiles de la mente, puede relajar todas las células de su cuerpo, mente, emociones y personalidad y es capaz de disolverse y fusionarse con el cosmos”. ¿Qué persona inteligente no estaría interesada en ESTO? Así que empecé diariamente con  una historia de amor con el  HATHA Yoga y la Conciencia de la Respiración”

“Ha” significa sol y “Tha” significa luna, los símbolos masculino y femenino que tienen que ver con los principios del universo.

Hatha simboliza el equilibrio cósmico, la unión cósmica. Es similar al concepto chino del Yin-Yang.

Así que en estos 21 días, yo “cantaré mi canción al Yoga”…con un profundo amor y gratitud hacia OSHO, así como todos los Budas y Antiguos Rishis que han regalado a la humanidad esta “extraordinaria ciencia interior” y también por todas las bendiciones e indescriptibles alegrías que me han venido a través de miles y miles de horas tumbado en el suelo, sentado y de pie practicando y explorando por mi mismo Hatha Yoga y conciencia del prana de una forma abierta, no seria y devocional. Espero que lo disfrutes….

Siéntete libre de escribir en cualquier momento con tus preguntas, dificultades o cualquier cosa que te surja.

Ok vamos a comenzar…..

Por estos 21 días te animo a que sigas una secuencia de YOGA, de asanas particular que sé que es extremadamente beneficiosa para el campo de energía humana, el cual incluye músculos, tendones, ligamentos, fascia, nervios simpáticos y parasimpáticos, los vasos sanguíneos, órganos, sistema respiratorio, todas las partes del cerebro, fluido cerebro espinal, glándulas, huesos, articulaciones, linfa, actividad mental, emociones, chakras, líneas de energía y mucho más!

Es un reto y es fácil al mismo tiempo. Es una secuencia de Yoga que funciona no solamente en el principio del viaje sino que personalmente continua revelándome secretos internos, abriéndome a nuevas tomas de conciencia en mi experiencia durante los últimos 38 años.

Es especialmente buena para ayudar a la columna a mantenerse flexible y libre de dolor durante toda la vida. Si tú prefieres hacer tu propia secuencia favorita o añadir algunas posturas a ésta que te propongo, siéntete libre. No estoy  sujeto a lo que cada uno quiera hacer..solamente estoy compartiendo lo que personalmente he experimentado y lo que mejor funciona para mí!

Y desde hace ahora 35 años, cuando Osho me permitió enseñar OSHO- Neo Yoga en su Ashram en la India, he observado cientos de amigos experimentar y beneficiarse de esta secuencia…pero de nuevo..siéntete libre para hacer tu propia secuencia..de todos modos, cuando sea y como sea que hagas Yoga comienza a ser “tu cosa”. La raíz del significado del Yoga es “Unión contigo mismo” y esta es la experiencia que os deseo a todos.

Práctica diaria de ARUN Yoga- Para estar más en contacto con la esencia

Primero apareció en la revista Red Alternativa (Madrid-España)en enero-febrero del 2002.

Este es un buen momento para conectar claramente con tu “esencia”. Encuentra un espacio limpio, tranquilo, sólo o con amigos. Comenzamos con la postura SHANTI o “Postura de la Paz”. Túmbate cómodamente en un esterilla (no demasiado blanda) y abandona todo tu cuerpo. Siente tu respiración como un “toque interno” y con cada exhalación permite que tu cuerpo se relaje de forma consciente.

Solamente “sé”, en punto muerto, mirando hacia adentro, desde los talones hacia la cabeza, tan sinceramente como puedas, la cantidad de vida involuntaria que se mueve dentro de tu cuerpo, mente, corazón y espíritu. Tranquilamente puedes ser testigo de tu respiración, tus latidos, los movimientos internos, incluídos el ritmo cráneosacral y las ondas mentales. Ahora es el momento de confiar y cultivar tu habilidad natural para relajarte profundamente, sin miedo, sin culpabilidad ni comparaciones.

Después de un minuto de no moverse, soltando desde dentro, las glándulas de tu cuerpo comienzan a segregar hormonas que ayudaran a relajar cualquier tensión que se haya acumulado en tu sistema cuerpo-mente. Esta sensación de paz es potencialmente sanadora en sí misma y aún más importante, abre gradualmente tu “visión interior”.

La postura “SHANTI” es una de las más sutiles y sanadoras de todas las posturas de Yoga. Dedicarle de 3 a 10 min cada día permite a los tejidos del cuerpo y a la mente a experimentar un “punto de quietud”.

Ahora, empezamos conscientemente a “cambiar los ángulos” del esqueleto del cuerpo.

Piensa sobre esto: y quizá tengas que re-leerlo varias veces durante estos días para realmente entender el mensaje “en tus huesos”.

Para empezar……

Yo casi siempre comienzo mi meditación de Yoga con 4 u 8 Saludos al Sol “Surya Namaskar”….el primero lo hago con estiramientos muy suaves en cada dirección, el siguiente también lo hago suave..entonces a medida que mis fascias (y todo lo que esta unido) comienzan a calentarse y soltarse, de forma gradual voy un poco más en cada movimiento.

Pero comienza calentando tu cuerpo de forma gradual!no vayas demasiado rápido!Después del saludo al sol, recomiendo las variaciones de Thai-chi de girar y mover (twist) tu cuerpo de lado a lado entre 1 y 3 min.(es el que siempre hacemos en los grupos y formaciones de ARUN), es muy bueno para soltar la parte baja y media de la espalda, cuello,  hombros, tobillos, pies, caderas, rodillas, costillas, brazos, manos, la respiración y la sangre, etc..

Otra cosa fantástica para hacer es “la famosa serie de Anasha y Lao Tzu de los movimientos de balanceo vibracional”, donde vibras desde una planta del pie y luego pasas a la otra durante 1 a 3 min. Esto también energetiza y tonifica todos los huesos, músculos, linfa y más..Ayuda a despejar la mente y te conecta con tu propia vibración interna.

Dependiendo del tiempo que tengo, incluyo algunas posturas sobre “una pierna” esto lo encuentro muy valioso por muchas razones, así que te animo a incluir varias…también según el tiempo incluyo algunos estiramientos de pie, como el triángulo, con los pies separados flexiona las rodillas hacia un angulo apropiado..la mayoría lo habéis hecho conmigo en algún momento. Esto no lo encuentro absolutamente esencial, peor es bueno incluirlo de vez en cuando.

Y una vez tumbado generalmente comienzo flexionando las piernas hacia el pecho con las manos sobre las rodillas y hago el “rocking” masajeando la columna en la línea media”….comienzo casi siempre recordando que todas las vertebras están ahí y calentando un poco los discos y ligamentos.

Esto también mantiene las vertebras sanas y la columna joven!

Ahora para lo esencial, del “corazón de la secuencia” de conscientemente “cambiar los ángulos entre los huesos” juega con el ARUN /YOGA…..

En la posición “de pié sobre los hombros”,  sólo tu cabeza, cuello, hombros y miembros superiores están sobre el suelo. El resto de tu cuerpo está  “invertido” y relacionándose con la gravedad en  una forma completamente nueva. Todos los vasos sanguíneos, órganos, y nervios están revitalizándose y limpiándose. El cuello y la membrana dural de la columna están estirados y la “glándula tiroides” suavemente energetizada.

La “Asana del Puente Japonés” es una fantástica “contra postura” para hacer entre la postura sobre los hombros y el arado. Es un toque muy bueno de las líneas de energía que fluyen entre hara, pelvis, piernas y rodillas. También, muy buena para sentir y tonificar el “músculo psoas”. Respeta tus propios límites de tiempo, y finalmente trata de estar con esta “constelación del esqueleto” de 40 segundos a un minuto….cuando te acostumbres a ella, es un toque interno muy bueno para liberar la tensión de la parte baja de la espalda.

La “Asana del Puente Cráneosacral”, también es fantástica para hacer antes del  “Arado”, ya que toca las líneas de tu cuello y pecho de una manera muy bella, y también  estira y toca la fascia interna alrededor de tus pulmones, corazón y diafragma. Después de la “compresión” sobre el occipital y el sacro, tomate unos momentos para sentir la energía recorriendo tu “línea media” desde la coronilla al coxis, muy sanador y calmante.

La “Asana del Arado”

Es una de las “constelaciones del esqueleto” que mejor inducen a la salud, sin duda. Puede llevarle tiempo al cuerpo para moverse completamente dentro de ella, pero el esfuerzo y la perseverancia bien merece la pena. Esta asana toca completamente y ayuda a abrir todo el sistema Cráneosacral del cuerpo.  Pone más jugosas  las articulaciones vertebrales, ligamentos y nervios. Alarga de forma elegante todos los músculos posteriores del cuerpo (de pies a cabeza), y mejora el funcionamiento de los órganos – especialmente los riñones, el hígado y el estómago.

No se puede dar más énfasis a la consciencia acumulada y la flexibilidad generada a través de la asana del Arado. Vuelve lentamente a la Asana SHANTI,  y descansa de 30 segundos a un minuto.

La “Asana de la Cobra”

Rueda sobre tu vientre y observa al cuerpo tranquilamente en esta posición. Relájate hasta que puedas sentir tu respiración en relación con tu columna. Permite al sacro y a la parte media de la espalda que “flote” con la inhalación y que caiga con la exhalación. También, nota el contacto que tu hueso púbico está haciendo con el suelo. Imagina más espacio y luz dentro.

Ahora, la  “Cobra”… Coloca tus palmas hacia abajo delante de tus hombros; la parte frontal de tu cuello y barbilla descansando en el suelo. Empezando con la parte de atrás de tu cabeza, lentamente levanta tu columna arriba en una curva – como hace una cobra. Mantén completa tu respiración y tan calmada como te sea posible, y siente que está sucediendo…. Ahora la parte delantera de tu columna está alargándose y liberándose hormonas, tensión y energía estancada. Tras 45 segundos a un minuto, vuelve a neutral y siente la energía de la vida, sin moverte, hasta que el latido del corazón se normalice.

La “Asana de la ½ Langosta”

Complementa e incrementa los efectos de la asana Cobra. Toca y estira de una manera precisa al “músculo psoas” (los músculos del Hara), que son las conexiones más profundas de la columna lumbar, pelvis y piernas. La “Asana ½ Lagosta” también energetiza y tonifica los músculos y nervios profundos de la parte de atrás de la pelvis. Cada lado una vez… de 45 seg a 2 minutos cada vez…descansando y pasivo entre medio.

Después, repite la “Asana de la Cobra”, esta vez añadiendo más tiempo y sintiendo los alargamientos internos y las conexiones.

Aprende a relajar la mente y la parte frontal de tu cerebro mientras el esqueleto del cuerpo “cambia sus ángulos”. No necesitas “hacer” nada más—sólo mantén las curvas dentro de tu propio campo de energía…1-3 minutos.

La “Asana del estiramieto del Gato” o “La Postura del Niño” es un “diamante” de asana que tiene multitud de beneficios psicosomáticos. ¡Y es tan fácil! Rízate en ella y gradualmente la columna se alarga, el vientre  se suaviza y desenrolla, y la respiración se mueve de forma natural y tonifica los órganos. Especialmente el intestino grueso se beneficia.

La “Asana doblado hacia delante”

Levántate hasta sentarte sobre la parte posterior de tus huesos pélvicos con las piernas estiradas y los dedos de los pies apuntando hacia arriba. Lentamente dóblate desde tus caderas sintiendo “el toque” intensificándose a medida que tu cara se acerca a tus rodillas y tus manos se mueven hacia tus pies. Permanece en tu zona de confort y respira conscientemente. Permanece alerta y disponible para permitir nuevos espacios y sensaciones. Si puedes aceptar el estiramiento sin miedos ni expectativas, el cuerpo se abre. Esta es una “postura reequilibradora” con muchos beneficios positivos, incluyendo un sentido de enraizamiento incrementado.

La “Asana del Triangulo de la cabeza a la rodilla”

Toca las líneas de energía alrededor de los riñones y también los laterales y tejidos internos de la pelvis de una forma muy clara. El talón de la pierna doblada toca el perineo (1er Chakra), es un beneficio curativo añadido de esta asana. Después de descansar, de nuevo échate  sobre la parte frontal de tu cuerpo,  observando dentro el momento…

La “Asana del Arco”  es una de las asanas más poderosas para liberar energía y puede aliviar muchos bloqueos físicos y emocionales acumulados en tu campo de energía. Se requiere claramente un esfuerzo para estar en esta posición, pero los beneficios positivos son aparentes y de largo alcance. Toda la fascia y los nervios sensoriales del “plexo solar” y del “chakra del corazón” se tonifican y se vuelven más conscientes. Psicológicamente la Asana  del Arco trae coraje y confianza al cuerpo-mente y libera viejos miedos. Con práctica, mantienes la posición, respirando profundamente y calmadamente durante 1-2 minutos.

(Nota: frecuentemente es bueno repetir la asana del Estiramiento del Gato después de esta posición para soltar cualquier tensión o esfuerzo, y permitir un sentido de equilibrio más profundo y fluido a través de tu columna). Descansa tanto como quieras…..

La “Asana de la Torsión Vertebral”. Nuestra columna vertebral es un milagro de ingeniería. Sus 26 huesos individuales son tocados delicadamente, estirados y reequilibrados a través de  esta asana un tanto “rara de apariencia”. Traes el talón de un pie contra tu perineo (espacio en la parte más alta del interior de tu muslo – entre el ano y los genitales)  con la rodilla descansando en el suelo. Coloca el otro pie a su alrededor, con la rodilla levantada. Entonces, si tu rodilla derecha está arriba, torsiona tu cuerpo hacia  tu derecha de forma que puedas alcanzar y rodear tu pierna con tu brazo izquierdo y tu mano llegue al pie derecho. Tu mano derecha descansa al final  en el suelo detrás de ti, y toda la columna se torsiona a la derecha. Ojos cerrados, relájate, y la respiración lentamente se mueve a través de tu “línea media”, todo el camino entre tus caderas… Con práctica, puedes dirigir minuciosamente el toque de la torsión a todos y cada uno de los niveles de tu columna. Esto se hace de forma más fácil usando conscientemente tus brazos, manos, respiración y dejándote ir dentro. 1-3 minutos cada lado, descansando entre medio y observando el flujo de tu vida dentro. Esta es otra asana “diamante” de Yoga. Durante más de 35 años trabajando apasionadamente con la salud, la relajación, el mantenimiento físico y la consciencia de la columna vertebral, puedo decir que esta Asana, y sus muchas variaciones, ayudará a mantener y a desarrollar flexibilidad, fuerza y energía a todo el cuerpo a través de toda la vida.

Completamos nuestra secuencia de 45 minutos donde empezamos: Asana Shanti…Echados, sólo sé, dentro de ti mismo de forma tan informal y alerta como sea posible. No hagas nada, sólo relajándote, observando dentro y sintiendo tu cuerpo, mente, emociones y espíritu como una “unidad orgánica”.

Este es también un momento muy hermoso para disfrutar de la Asana Buddha, sentados con ojos cerrados, la columna suavemente equilibrada y respirando de forma natural sin ningún esfuerzo o meta…conscientemente estando en tu centro.